No es un país que acuse un cambio considerable de temperaturas entre el día y la noche, al menos en septiembre, si de día ha hecho calor, de noche también la hará.
El Stare Miasto, es el casco antiguo de la ciudad, tiene un aire de abandono justificado, puesto que después de la guerra fue una zona bastante abandonada, desde hace un tiempo se ha puesto muy de moda y se ha ido recuperando poco a poco, seguramente, de cara al turismo, principalmente.
En Cracovia, el paso del comunismo no se ve en los muchos monumentos que pueden haber en Varsovia, ni en construcciones monstruosas proletarias, sin embargo, hay algo en el ambiente que no nos deja olvidar el pasado reciente del país, es algo apenas imperceptible, pero constante al hacer un compendio de todo lo que uno puede ver pos sus calles.
Puedes visitar el Planty, es un jardín en pleno Stare Miasto, grande, no demasiado resguardado del tránsito, monotemático en cuanto a vegetación, pero un refugio increíble para el calor que nos azotó durante nuestra estancia.
En la estación de autobuses, podéis encontrar una máquina de internet que va a monedas, tanto Pln, cómo €, muy, muy, muy práctica, internet en el móvil está muy bien pero dónde haya un ordenador de verdad...
La estación de tren es igual de fea, bueno, un poco menos que la de Varsovia, sin embargo la parte descubierta de la misma tiene mucho encanto, hay que reconocerlo, aunque los baños de la estación, son, probablemente los más caros de la ciudad, 2 Pln, contra el 1 o 1.5 que pagas en el resto de Cracovia.
Uno de los sitios a visitar, es el Castillo de Wawel, a mi me gustan más cuando están en ruinas, pero qué se le va a hacer, si hay que visitarlo todavía en pié, pues se visita!
Hay que guardar un día entero para verlo con calma y para verlo todo, hay infinidad de exposiciones dentro del propio castillo, si compras el ticket completo, no incluye la visita a la catedral, que también se paga, pagarás unos 22€, barato no es, pero es que hay mucho para visitar.
Yo no recomiendo verlo todo, a mi, sinceramente, los aposentos privados de los reyes polacos, me interesan más bien poco. Algo bonito de ver, es la guarida del dragón, leyenda importantísima en esta ciudad, viene a ser un Sant Jordi cracoviense, no en balde el dragón es uno de los símbolos de la ciudad, puedes sacar el ticket para entrar justo delantes de la puerta que te lleva a las profundidades de la cueva, en una máquina expendedora.
Justo cuando sales, estás delante del Vístula, se ve perfectamente la barbacana, muralla del castillo y puedes contemplar la estatua del dragón que saca fuego por la boca, aproximadamente cada minuto, nosotros no nos trajimos foto del evento, nos cansamos de esperar que la gente desalojara la estatua, así que hay dragón sin llama.
En la plaza Rynek Główny, puedes encontar al trompetista que sale a tocar las horas, la melodía se interrumpe bruscamente, puesto que se recuerda que tratando de avisar a la ciudad de la invasión turca fue atravesado con una flecha, lo que le impidió continuar. Cuando termina saluda amablemente al público, preparad el zoom, está lejos, lejos.
Si queréis comprar souvenirs, en esta misma plaza váis a encontrar una especie de mercado dónde se puede encontrar todo lo encontrable para llevar a casa de recuerdo.
Nosotros encontramos una fiesta/desfile, estaban celebrando el aniversario de la victoria de los polacos sobre los turcos y las calles estaban engalanadas con banderolas.
Nosotros nos alojábamos en el Kazimierz, que es el barrio judío, una de las zonas más bellas y con más historia de Cracovia. Allí encontrarás las sinagogas que aún conserva la ciudad, en la de Remu, está también el cementerio judío, hay que pagar en todas ellas para entrar y si eres hombre deberás llevar la cabeza tapada con la kipá, tanto en el cementerio cómo en la propia sinagoga.
Para comer no váis a tener mucho problema, en Polonia se come bien y barato, si saliis por ahí, podéis comer por 15€ dos personas, si vais al super, veréis que no es un país dónde la comida sea especialmente barata, tampoco es cara, sin embargo, la variedad es pobre, las verduras no son fáciles de encontrar, carne váis a ver muy poca, si véis alguna, por qué allí lo que venden principalmente es embutido ahumado y miles de tipos de salchicas, las hamburguesas son relativamente fáciles de encontrar.
Algo que nos sorprendió es la carencia casi total de congelados, platos preparados, tanto congelados cómo no congelados. Vaya que ver una pizza congelada, fué casi un hito, pero una cosa tan simple cómo una lasaña no vimos ni una.
Cosas cómo la pasta, es casi igual de cara que en España y tienen una variedad escasa.
Eso sí, podrás degustar quesos y embutidos, más embutidos que quesos, muy buenos, salchichas, hamburguesas, panes de todo tipo, encurtidos maravillosos y sopas preparadas, es casi lo único que venden preparado junto con los purés, los postres lácteos también son notables, con eso, un poco de arroz y algo de pasta, no te vas a añorar mucho de la patria.
Si eres fan de la remolacha y del nabo, en Polonia vas a ser muy feliz, hay infinidad de productos preparados con estos ingredientes y si compras productos Knorr, puedes ganar un fin de semana en Barcelona!!!!
Los buzones no tienen pérdida, son rojos, las cartas se meten por el lateral y los sellos se compran en las oficinas de correo o en los kioscos.
Cómo mínimo se debrán dedicar tres días a visitar tan encantadora ciudad, sino, os váis a perder muchas cosas interesantes.
3 comentarios:
Es la primera vez que hago un comentario antes de leer nada...
Voy a leerlo
Mi comentario es para saber si existe un blog en el que se pueda viajar por tu interior
Ya lo he visto y leído...
entrañable Cracovia...ese lazo de empaquetado de regalo de la carretera me ha dejao flipá...
Las flores son Ipomoeas... que parece mentira que mucho foro jardinero y mucho Astro pero no sepas el nombre...
Sí, sí, Ipomeas, incluso las he tenido y las conozco, pero se me olvida ;D
A qué es bonita Cracovia? :D
Besitos
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